Jue 02 Ago 2012 |
|
El cabo de policía mató a su mujer embarazada y sus dos hijos, horas después se suicidó. La causa sigue abierta pero en su etapa final. Habla el juez del caso.
La noticia cambió en cuestión de minutos. Eran las 8 de la mañana cuando El Calafate recién comenzaba a sorprenderse por el suicidio de un policía en el interior de su vehículo, en el centro de la ciudad, cuando los periodistas de este portal se enteraban y comenzaban a informar que la familia del mismo hombre también había sido encontrada sin vida en su vivienda. Hoy 2 de agosto se cumple un año del caso que hasta la actualidad sorprende incluso a forenses y funcionarios judiciales. El cabo de Policía Alejandro Benítez mató de un disparo de arma de fuego a su esposa y dos hijos, en la vivienda 88 del barrio 90 viviendas. Fue en la madrugada para cuatro horas después quitarse la vida también con un disparo de su arma policial, pero lejos de la casa, sobre la avenida principal adentro de su auto en marcha. La causa judicial que investiga los sucesos y posibles responsabilidades materiales aún permanece abierta, a punto de cerrarse según analiza el propio juez. “Estoy esperando un informe ampliatorio del ADN. Luego de esa prueba creo que estoy en condiciones de cerrar la causa”, confirmó el magistrado Carlos Narvarte (Foto). El informe que espera el juez es una ampliación sobre el resultado de uno de los ADN solicitado. Quiere que expertos de la Fundación Favaloro le profundicen la explicación sobre la muestra tomada sobre el cuerpo de la pequeña. Uh primer informe orientaba al juez en la posible existencia de un segundo hombre en el lugar de los hechos, pero la explicación en detalle aclararía que no fue así. Mientras se esperan los resultados, el expediente no muestra mayores movimientos. Al analizar el caso, el juez dijo que recuerda los hechos como un caso en el que “existía violencia familiar previa, que no fue tomada en serio por familiares ni allegados”. Al entender del magistrado, la violencia existente fue gestando un clima de mayor violencia con “reproches y engaños”. “Lamento que nadie lo haya podido advertir, porque de la investigación surge que era notorio”, agregó el magistrado a Ahora Calafate. “El móvil es muy difícil de establecer”, afirmó el juez sobre las causas inmediatas que originaron los homicidios y el posterior suicidio. La justicia pudo reconstruir la mala relación existente en el matrimonio que prácticamente vivía bajo el mismo techo pero con una separación. Saliendo de la faz netamente judicial, el juez dijo recordar con una sensación de “mucha violencia e impotencia” el momento de su ingreso a la vivienda, donde María Martini, embarazada de cinco meses, se encontraba sin vida, desnuda y boca abajo cruzando una cama de una plaza que se ubicaba en el living, mientras que los dos pequeños hijos estaban también fallecidos en sus camas. “Uno queda bastante impactado, uno ingresa la vivienda donde ve a dos niños inocentes muertos por arma de fuego y una mujer desnuda y ultrajada, genera sensación de mucha violencia y de mucha impotencia”, recordó el juez Carlos Narvarte. NOTAS RELACIONADAS HORROR: Policia mata a su familia y se suicida Día del sepelio. El caso no está cerrado Benítez, el cabo que mató a su familia y se suicidó Dolor, silencio y un pedido de cambio de sistemas María Martini sufrió violencia antes de ser asesinada Caso Benítez - Martini. Responsabilizan a un comisario que llegó en Marzo Policía sabía de los problemas familiares de Benítez Familia de María Martini se presenta como querellante
|





